A lo largo de la Edad Media, la lengua de la escritura que gozó de mayor prestigio, por ser la lengua del culto y del conocimiento, fue el latín. En esa lengua se escribieron las obras consideradas más relevantes: las de temática religiosa y filosófica. Solo hacia el siglo IX, y en especial en la Baja Edad Media, comenzaron a surgir creaciones literarias en las nuevas lenguas llamadas vulgares, es decir en las modernas lenguas francesa, inglesa, alemana, italiana o castellana. Muchas de estas obras en lenguas vulgares fueron compuestas y se difundieron de manera oral. Sólo en el siglo XII comienza a escribirse en las llamadas lenguas vulgares o románicas.
Presenta un predominio absoluto de los valores cristianos en sus distintas formas de literatura, desde la lírica hasta la narrativa. Esto implica en algunas ocasiones una referencia directa a Cristo o al Evangelio, o a veces una simbología más o menos encubierta, en la cual muchas veces se “cristianizó” el imaginario tradicional de los pueblos celtas, germánicos y anglosajones, por ejemplo.
Los géneros más cultivados fueron el drama (las sagas), la fábula, la lírica y, hacia el final del Medioevo, la novela.
Los rasgos fundamentales de la literatura medieval son los siguientes:
La anonimia. Un número significativo de las obras producidas durante la Edad Media pertenecen a autores anónimos. Esto puede deberse a que eran producciones colectivas, a que eran rescatadas de la tradición popular o en algunos casos simplemente a que sus autores no tuvieron a bien firmarlas, ya sea por falta de costumbre o por miedo a las represalias de la Iglesia.
La oralidad. Muchas de las obras medievales fueron creadas para la representación o recitación en vivo, y no para su difusión como textos escritos. Este carácter oral se hace evidente en el predominio general del verso por encima de la prosa.
El espíritu moralizante. Buena parte de las obras literarias medievales tienen un evidente carácter didáctico o moralizante, es decir, el propósito de instruir a los lectores o a los espectadores sobre las buenas costumbres, el buen comportamiento o los valores religiosos del cristianismo.
La variedad de géneros. Durante la Edad Media, no hubo un predominio evidente entre los géneros literarios. En sus distintos momentos, florecieron la poesía épica, la poesía lírica, el drama medieval y la poesía mística, entre otras formas literarias.
La jerarquización estamental. Al igual que la sociedad medieval, la literatura de la Edad Media respondía a tres estratos sociales bien diferenciados: la producción literaria plebeya se conocía como “mester de juglaría”; la eclesiástica, como “mester de clerecía”; y la de las cortes, como “mester de cortesía”.
El predominio y el ocaso del latín. Inicialmente, las obras medievales se escribieron en latín, lengua en que se dictaba la misa cristiana. Sin embargo, hacia la Baja Edad Media, se inició la escritura literaria en lenguas vernáculas, o sea, en las variantes nacionales del latín que se hablaban en las distintas regiones europeas.
VIDEO DE INTERÉS:

No hay comentarios.:
Publicar un comentario